Requiere un lenguaje, que en la enseñanza básica e incluso en la enseñanza media no se trabaja. Cuando se trata de abordar en los cursos superiores, es como si nos hablarán en un idioma desconocido. Los alumnos se sienten en una torre de Babel. La misión de los profesores será la de poner los medios de facilitar el lenguaje y los conceptos a los estudiantes. No basta con transmitirles doctrinas, ni con evaluar sus conocimientos.
En mi opinión, los docentes somos los anfitriones de "nuestras disciplinas de saber." Tenemos la oportunidad de invitar a entrar a otros en un mundo en el que nosotros decidimos entrar un tiempo atrás. Un mundo que ha cambiado, que cambia constantemente, y en el que nuestros huéspedes deben sentirse cómodos y seguros, en un principio, después pasar a ser críticos y, por útimo, llegar a ser osados para experimentar su creatividad.